jueves, 19 de septiembre de 2013

LA IMAGEN DEL VENDEDOR ES PARTE DE LA ACTITUD

Permitidme que hoy os hable de un VENDEDOR cuya identidad voy a dejar en el anonimato por respeto a su persona. Confieso que siempre lo he considerado un ejemplo, sus clientes así lo tuvieron durante años y la firma a la que representaba también fue continua defensora de tan singular profesional, a quien en lo sucesivo llamaremos J.

Su “estado laboral” de autónomo, le permitió desarrollar su propio método de venta, de seguimiento del cliente, sus propios horarios, totalmente adecuados a las posibilidades de atender al que tenía que ser su comprador, sin suponer para él un estorbo.

Hoy me voy a detener en lo que más nos llamaba la atención a las personas que estábamos en su entorno, por aquel comportamiento tan característico, los más allegados, le pusimos el apodo de “El Marqués”.

J. podía emplear, cada día, dos horas en acicalarse, cuando salía de casa a ver a su cliente iba impecable, perfumado, sin una arruga, perfectamente peinado, en fin, hecho un figurín.

J. sostenía que esa inversión de tiempo diaría correspondía al respeto que él tenía por su cliente, por eso su imagen era la primera parte de su trabajo del día. Después de estar preparado dedicaba el tiempo al resto de la tarea comercial, pero lo primero, durante décadas fue la más esmerada de las imágenes.

Sus argumentos eran innumerables en este sentido:
- Trasladar muestras de aseo personal.
- Conseguir que el cliente se encuentre a gusto con nuestra presencia.
- Defender mejor los valores de una marca (en su caso marca de producto).
- Llevarle al clientes ideas de orden y responsabilidad con esta imagen tan cuidada.
- ...
- Finalmente decía, "... además, tengo que salir a la calle a gusto conmigo mismo, porque si no es así, no vendo".

Sin llegar a extremos, revisa si tu cliente se siente a gusto cuando te ve, o se sentiría mejor si estuvieras más planchado, mejor peinado, mejor afeitado, si tu imagen fuera un poquito más cuidada.

Herramientas:
- Consulta con una o unas personas de confianza cómo te ve en tus horas de trabajo, cómo ve tu imagen, qué mejoraría. Toma nota de sus sugerencias y estudia qué merece la pena poner en marcha.
- Asiste a alguna sesión de estética para ver si hay algo facilmente mejorable por un profesional. Evalúa este apartado como algo que te permitirá mantener un buen aspecto durante más tiempo en la vida.
- Revisa tu armario y desecha la ropa que esté en estado crítico porque trasladará una imagen de "descuido".
- Si ya has decidido cuál es tu "marca personal", trabaja desde ella la imagen que quieres trasladar cada mañana a tus clientes.

VENDER, es cuestión de actitud, pero a esta actitud le ha de acompañar la imagen.

Como siempre a vuestra disposición en smorales@gesalmed.es